Diario de viaje Fiordos Noruegos 2004
De Trondheim al cielo...
Oslo | Lillehammer | Trondheim | Aurora Boreal
... ¡¡¡ de colores !!!
Cada día y cada kilómetro me siento más emocionado de estar en Noruega y más alucinado de lo que voy descubriendo; son muchas sensaciones pero intentaré resumirlo por orden antes de irme a dormir para que no suene caótico cuando lo lea en el futuro :-)
Oslo
Esta mañana hemos partido temprano desde Oslo y empezamos a recorrer kilómetros de autopista rodeados siempre de bosques ya incluso nada más salir de la ciudad dirección norte.
Lillehammer
La primera parada del día ha sido en la ciudad de Lillehammer, que fue sede de los juegos olímpicos de invierno de 1994 y que nos ha traído buenos recuerdos a mi hermano y a mí de aquellos vicios en la versión del juego para Super Nintendo en nuestros años mozos :-)
El autobús nos subió hasta la gran pista de salto de esquí, todo verde ahora en agosto, en lo alto de la ciudad. Allí estaba la opción del telesilla, por la cual han optado todos... menos yo, que tengo demasiado vértigo y he elegido el tortuoso camino de no menos de 1.000 escalones paralelos a la rampa de salto, qué le vamos a hacer... aunque exhausto, eso sí, he conseguido llegar a disfrutar de las vistas de toda la ciudad, el valle y el lago Mjøsa, el más grande de Noruega, y que ya venía acompañándonos en el paisaje desde hacía bastantes kilómetros atrás al venir en autobús.
Trondheim
Tras la parada intermedia hemos seguido subiendo en el mapa hasta llegar a nuestro punto más septentrional del recorrido: los 63º de latitud norte de Trondheim. Por el camino nos ha sorprendido ver bastantes granjas y terrenos de cultivo que, una de dos, o el clima no es tan duro como pensábamos, o los meses de verano cunden mucho aquí para que florezca todo y recoger cagando leches la siembra para el invierno :-)
Ya en Trondheim hemos empezado la visita subiendo por carretera hasta un mirador desde el que se veía toda la ciudad, el mar y el río Nidelva. Desde ahí hemos bajado de nuevo al hotel, muy nuevo y agradable sobre la misma orilla del mar, y ya hemos continuado de paseo por las calles.
En Trondheim está la catedral más grande de toda Escandinavia, conocida como Nidaros. Hay una zona muy bonita de casas de madera pintadas de colores junto al río, un barrio principalmente de estudiantes (sorprendentemente tranquilo) de calles empedradas y pequeñas casas de madera, todo de aspecto muy acogedor y, especialmente curioso, una especie de ascensor en la calle para bicicletas; la verdad es que la cuesta donde está lo merece, y junto al bordillo han instalado un raíl por el que sube un pequeño soporte donde apoyar el pie y dejarse empujar por él... interesante hasta qué punto se puede facilitar el uso de la bicicleta en otros países ¿verdad?
Aurora Boreal
Después de cenar, y a pesar de que el día ha permanecido nublado (aunque sin llegar a llover), yo tenía apuntada esta fecha en la agenda como mi primera oportunidad de ver la Aurora Boreal (por la latitud de la ciudad fundamentalmente), así que he conseguido engañar a Álvaro (no ha puesto mucha resistencia) y hemos salido a dar una vuelta; además, nos habían insistido en que Noruega era un país tranquilo y no había problema alguno en salir por las noches por cualquier calle, así que tranquilamente y con la cámara en la mano hemos salido de nuevo.
Hemos estado paseando un buen rato, hemos llegado hasta uno de los puentes más antiguos (Gamble Bybro) que cruzan el río Nidelva, desde donde se ve todo el barrio de estudiantes y el edificio de la universidad; el cielo era una pasada y se veía de varios colores: un azul claro con mezcla de anaranjado hacia el oeste, donde el Sol no terminaba de ocultarse del todo; el gris de las nubes que cubrían prácticamente todo y, por último, el azul marino intenso de las pocas franjas libres de nubosidad más hacia el este. Ha habido un momento en el que ha empezado a lloviznar y hemos tenido que ir volviendo hacia el hotel, pero finalmente se ha quedado en amago y, tras 1 hora más de paseo, hemos vuelto a pasar por el mismo puente, mismo río, misma universidad pero ¡distinto cielo! ¿Cómo describir esa sensación? El cielo brillaba suavemente pero con luz propia, un resplandor verdoso y homogéneo que se empezó a extender poco a poco a la vez que ganaba intensidad. El cielo seguía prácticamente cubierto, apenas quedaban algunos huequecillos entre las nubes que nos han dejado seguir la mansa evolución del resplandor, que se extendía hacia arriba (o al menos así se intuía) y terminó por desaparecer de la porción de cielo despejada que quedaba sobre la universidad, volviendo ésta a su azul intenso y oscuro original.
He tardado tanto en reaccionar al principio de verlo como en volver en mí una vez se había ido, todavía me dura la emoción mientras escribo en el cuaderno y mucho menos, en cambio, ha tardado el fenómeno en aparecer y desaparecer con su suave pero continuo movimiento. Puede que no haya sido la más espectacular, y no han sido más de 10 minutos lo que las nubes nos han permitido observar, pero ha sido la primera vez que se cumplía el que hacía tiempo que era uno de mis sueños, he visto la Aurora Boreal moverse con mis propios ojos y no he conseguido creerme todavía lo que acaba de pasar... Lo que sí que creo es que ya sé con lo que voy a soñar en breves momentos :-)
Comentarios de los usuarios
Añade tus comentarios a la página como usuario anónimo o utilizando tu cuenta de GMail, twitter o Yahoo! para iniciar sesión y participar en la comunidad virtual de la web.
No has iniciado ninguna sesión como usuario
mapa
Crónicas de viaje
-
15 de agosto a las 23:08
-
16 de agosto a las 23:47
-
18 de agosto a las 00:58
-
18 de agosto a las 22:54
-
19 de agosto a las 22:37
-
Fiordo de los Sueños... cumplidos
20 de agosto a las 22:43